Qué es una alimentación cuidadora

Leyre Soriano

Llevar una dieta sanísima con disciplina militar, pasó de ser una ilusión alegre a un trato personal opresivo y castigador. Nuestra alimentación es un reflejo de cómo nos queremos. Yo misma me metí en una cárcel de prohibidos y miedos para alcanzar una felicidad que seguía alejándose. Sentí liberación cuando me dí permiso para comer carne o beberme una cerveza después de escalar con mis amigos. Esos “pecados” se convirtieron en “diamantes” cuando me enseñaron que nutrición y amor propio juegan en el mismo equipo.

Sanar nuestra relación emocional con la comida requiere una mezcla de disciplina y compasión. Si hay que tropezar varias veces con la misma piedra para aprender, ya llevo una menos.

Caí en el error de juzgar a los lácteos y los refinados como únicos culpables de todos mis males, y como causante de mi bienestar a los fermentos, las algas u otros. Asumir la responsabilidad de nuestra salud nos hace cada vez más libres.

Una manzana o un trozo de pizza no son ni buenos ni malos, no te van a salvar ni a enfermar. Ineludiblemente, la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos, influye en lo que elegimos poner en el plato de cada día. El arte de saber alimentarnos consiste en escucharnos y responder realmente a nuestras necesidades cambiantes.

Observar que nuestra forma de alimentarnos es un reflejo o un motor de cambio de cómo nos queremos, nos abre una ventana de crecimiento personal.

Comer es formar parte del ciclo de la vida. Unos mueren para que otros podamos seguir viviendo. La nutrición que yo defiendo es honrar la vida que nos han regalado, agradecer la generosidad de la pachamama y respetar nuestro planeta.

Aunque sea dietista yo misma sigo experimentando y dando pasos en esto que lacónicamente resumimos con la palabra “comer”. Mi vocación está en las consultas que atiendo y que me ayudan a dar pasos de gigante. Siento que es un privilegio poder escuchar la vida y alimentación de tantas personas que habéis confiado en mí para mejorar la alimentación, perder peso, superaciones deportivas o mejoras de salud.

La nutrición no tiene grades secretos. Yo trabajo con ingredientes naturales, integrales, de temporada, cercanos o sostenibles. Una alimentación saludable es dejar que la tierra que habitas te cuide.

Pongo en valor muchos aspectos de la dieta mediterránea tradicional o ayunar en ciertos momentos. Evitar las grandes comilonas, mezclas de muchos ingredientes o el consumo de procesados. Una dieta equilibrada es sencilla, austera y ordenada.

Lo realmente difícil es cuidarnos, responsabilizarnos y comprometernos con nuestra salud cada día y cada comida. Es una aventura o reto indefinido que exige voluntad y esfuerzo. Es una elección hacia el placer de saborear las cosas auténticas. No es más caro, no requiere más tiempo, no contiene cosas raras, ni es complicado, pero requiere una fuerte convicción personal.

La vida es dura y a veces no es tan bella. Saber qué comer y tener la motivación de cumplirlo, a veces se nos escapa. Pedir ayuda y afrontar lo que sucede es una opción valerosa. Aquí estoy yo para encontrar tu menú ideal de hoy y para recordarte el valor de cuidarnos cada día.

Sobre mí te contaré que dejé atrás 10 años de ingeniería y dirección de una empresa por dedicarme a la maternidad. Me dediqué a estudiar diferentes disciplinas de la nutrición por el interés personal de sanar graves trastornos digestivos. Posteriormente decidí desarrollarme profesionalmente en este ámbito porque me apasiona y porque ser mi propia jefa me da cierta libertad con la gestión de mi tiempo.

Me divorcié y desde hace casi dos años me trasladé a vivir a un pequeño pueblo llamado Cortes de Pallás. Vivir una vida rural entre cabras, montañas y ríos de agua clara me acerca también a una alimentación más natural. Aquí sigo explorando lo que se comía antaño, cosecho plantas silvestres, he podido ordeñar cabras y probar su leche, he recogido almendras, estoy aprendiendo de la elaboración del aceite de oliva, de criar gallinas o de cultivar verduras, y tantísimos otros privilegios que nos da la tierra en su estado más salvaje.

He combinado los estudios de cursos oficiales con investigaciones propias.

  • Técnico profesional en dietética y nutrición (Esneca Bussines School)
  • Nutrición deportiva avanzada (Barca CF Innovation Hub)
  • Alimentación energética (Macrosano)
  • Macrobiótica y medicina tradicional china (Int. Macrobiótico de España)
  • Master en alimentación crudivegana (Ana Moreno)
  • Emotional eating (Institute for the Phycology of eating)
  • Nutrición para la mujer, sus ciclos menstruales, menopausia, fertilidad, embarazo, lactancia y crianza. Dietoterapia para desórdenes del aparato reproductivo (estudios e investigaciones propias de diversas autoras).
  • Ayuno terapéutico (Karmelo Bizkarra).
  • He complementado mi formación nutricional con estudios y experiencias sobre la terapia del silencio, meditación, fitoterapia, plantas mediterráneas medicinales, the work of Byron Katie, yoga, shiatsu, cosmética natural, mindfullnes o biografía humana de Laura Gutman.

Cuando somos capaces de escucharnos, lo demás no importa, y comer saludablemente sucede de forma natural.

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Alimentación cuidadora

Leyre Soriano

Llevar una dieta saludable requiere esfuerzo y convicción personal.